Barridos electrónicos y contraespionajes

Barridos electrónicos y contraespionajes

 

Existen ocasiones en las que nos tiramos de los pelos, maldecimos nuestra mala suerte y lo único en lo que pensamos es en lo que hemos perdido. A veces, simplemente porque no se nos ocurre pensar en que puede haber alguien que también lo desee, y no ponemos los medios necesarios para proteger aquello que tanto nos ha costado. Hay empresas, y no sólo pequeñas y medianas, sino grandes empresas que, invirtiendo un importantísimo capital en un departamento de I+D, en gente especializadísima cuyo tiempo vale oro, no son capaces de proteger el trabajo de dicho departamento.

Las maneras en las que ciertas empresas se hacen con el trabajo ajeno, con nuevos productos, diseños, campañas,  que se han pensado en otras no es sino lo

Barridos electrónicos y contraespionajes
Barridos electrónicos y contraespionajes

que llamamos espionaje industrial. Las maneras de efectuarlo son muy variadas, pero además, son baratas. Ya no es preciso introducir a alguien en la compañía cuyos diseños nos interesen; basta con introducir el equipo que va a espiar por nosotros. Habitualmente dicho equipo lo componen varios micrófonos de alta sensibilidad que se instalan en los lugares sensibles, en los puntos por donde fluye la información: despachos, salas de juntas, talleres, etc. En una hora una empresa puede quedar muy seriamente comprometida, y todo su trabajo conocido por la competencia, o por quien después se lo vende a esta. La forma de evitarlo es sencilla: un barrido electrónico. ¿Quién hace un barrido electrónico? Basta con buscar en la web Barrido Electrónico. No sólo para saber si nos están espiando, sino para saber quién lo hace.