Los barridos electrónicos en la detección de dispositivos espía.

Los barridos electrónicos en la detección de dispositivos espía.

La historia del espionaje es tan antigua como la de la guerra, y si la de ésta va pareja a la del género humano, se puede decir con total tranquilidad que el espionaje es tan antiguo como el hombre. Los persas Ciro y Artajerjes tenían entre sus soldados espías adiestrados para trabajar en su propia corte tanto como en las ajenas, lo mismo para desempeñar acciones durante la guerra como para prevenir – o procurar – conjuras contra unos y otros, en tiempos de paz. Espías tenían griegos, romanos, y la mayoría de las civilizaciones han utilizado al espía como arma fundamental. Hoy día la profesión de espía, en un momento en el que los satélites son capaces de decirnos quién, dónde y cómo actúa en cada minuto,

Los barridos electrónicos en la detección de dispositivos espía.
Los barridos electrónicos en la detección de dispositivos espía.

sin duda pasa por un mal momento. Y sin embargo, tanto a nivel industrial – que da nombre a un espionaje específico – como a nivel doméstico, el espionaje pasa por momentos dorados. ¿Gastaría usted un riñón en un departamento de I+D si puede robar las ideas de la empresa de su competencia directa? Porque eso puede hacerlo con sólo instalar unos micrófonos, tal vez alguna cámara, ocultos en sus dependencias. Claro que es ilegal, pero si de una tacada gana cuota de mercado y además fastidia a la otra empresa…

Ríase, pero esa forma de pensar ha hecho que en España estén los mejores especialistas en barridos electrónicos. Entre en la web Barridos Electrónicos, y podrá mandar a los sinvergüenzas a su sitio, que es delante de un juez.